viernes, septiembre 21, 2007

: collage
: El pan y el agua ya no me sostienen,
: la angustia ahuecó mi alma,
: la noche de vez en cuando
: para cambiar su diagrama,
: se resta unas estrellas.
: El olvido se ha hecho eterno,
: el viento silba y calla,
: me torno dependiente de los elementos,
: me amparo en las cosas triviales,
: se me caen los ojos de cara,
: el perdón me succiona cuando oro,
: me cansa la elocuencia del silencio.
: Camino vacilante, como si lo hiciera
: sobre una cornisa suspendida en el aire,
: las puertas todas se cierran en las narices,
: la justicia nunca la harán los condenados.
: Tengo sed,
: y solo encuentro un pozo
: repleto de cenizas y fieltros,
: las manos se han enceguecido de cansancio,
: los excrementos chorrean de las casas,
: y las palabras los lanzan por los aires.
: Al silencio lo han petrificado,
: lo han hecho muro,
: y lo usan de pizarra.
: Nadie sabe nada
: y todos creen saberlo todo,
: la libertad habita en jaulas de pájaros,
: si no existieran las guitarras,
: faltarían sus cuerdas
: para atar tanto canto derramado,
: del orgullo a la humildad
: sólo dista una rodilla doblada
: FIN
MAXIMILIANO

1 Comments:

Blogger JENN said...

Conosco muy bien esa sensaciòn de vacìo, de impotencia, esos momentos en que se siente el alma totalmente perdida... y aun cuando volteamos al cielo buscando un refugio en los luceros.. vemos que precisamente esa noche.. al cielo se le ocurriò restar algunas estrellas....

Un abrazo... JENN

1:05 a. m.  

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